Relax

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jueves, 12 de abril de 2012

EL ESPEJO




Un día Susana, iba conduciendo su coche cuando de repente escuchó un ruido atronador, asustada paró el coche y al bajarse se dio cuenta que se le había pinchado una rueda. Estaba muerta de miedo, a sus 70 años y sola en una carretera por donde apenas pasaban coches y en medio del monte. Se estaba arrepintiendo de haber ido a ver a su prima Sofia cuando vio unas luces a lo lejos. Temerosa, no sabía si mandar a parar al coche que se acercaba hasta que el coche se paró.

Horas antes, Renato tuvo la peor noticia de su vida, su jefe le llamó a la oficina para decirle que no podía seguir pagándole. Renato era mecánico, y los coches eran su pasión. No sabía cómo iba a conseguir un empleo, y más con la crisis.

Renato iba de camino a casa cuando a lo lejos, vio a una señora mayor agachada al lado de una de las ruedas de un bmw antiguo pero flamante color marfil. Dudó en parar a la señora, pero pensó en el frio que hacía y en lo solitario de aquellos parajes.

Susana muerta de miedo y de desconfianza vio como un hombre de unos 50 años, se bajaba de un coche destartalado y sucio. Iba vestido con una camisa blanca y un pantalón azul, aunque tiraban más bien a negro. Susana pensó que no debería haberse puesto el collar de perlas que su anciano marido le había regalado con 22 años...

-¡Buenas noches señora! ¿necesita ayuda?- Preguntó REnato. Susana respondió con la cabeza a punto de llorar. Renato se dio cuenta del miedo de la pobre viejita.
-No se preocupe, me llamo Renato, soy mecanico y le cambiaré la rueda en un momento, si quiere metase en el coche para que no coja frio.
Susana se metió en el coche, y se sintió mal, había dudado de aquel hombre que le quería ayudar.

Cuando Renato terminó, Susana le dijo que si tenía que pagarle algo... Renato pensó que un dinero extra no le vendría mal, pero se había parado para ayudarla así que le respondió: -Mejor ayude usted a alguien que lo necesite, al igual que lo he hecho yo; nunca se sabe cuando vamos a necesitar la ayuda de alguien.

Susana muy feliz y contenta por ver la amabilidad de Renato fue a buscar a su prima Sofia, esta le iba a dar parte de la herencia de su tia-abuela, decidieron ir a tomar un cafe, sólo había mesa cerca de la barra. Después de un buen rato, vieron a la camarera que las había atendido llamar por telefono:" -Me han despedido, no puedo seguir aquí trabajando con 6 meses de embarazo... " Alcanzó a escuchar Susana... "pobre chica pensó..." al rato, pidió la cuenta, su prima había salido del bar cuando Susana dejó junto al dinero un sobre con los dos billetes de 500 euros y le dijo a la joven camarera esto es para ti ¡mucha suerte!

Susana se acordó de las palabras de REnato, ella ya estaba mayor y en realidad no necesitaba más dinero... tenía que ayudar a la chica...

Horas más tarde, Renato estaba preocupadisimo, su mujer estaba a punto de dar a luz y no tenían ni para llenar la nevera; los dos habían perdido su empleo el mismo día. EScuchó entrar a su mujer dando voces...

-¡Renato, Renato!!! ¿no te lo vas a creer? Hoy cuando me iba del bar, una señora llamada Susana me ha dado 1000 euros...

MORALEJA: nunca sabes cuando vas a necesitar la ayuda de los demás. Se generoso, que alguna vez lo serán contigo!

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