Relax

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domingo, 31 de enero de 2010

Autoestima
















La autoestima es uno de los pilares fundamentales de la persona. En ocasiones la vida nos muestra su cara más árida y descarnada, nos somete a situaciones de gran complejidad que amenazan con dañar nuestra imagen y la percepción que tenemos de nosotros mismos. Esto muchas veces motiva una fractura en nuestro interior que hace que nos cueste mucho levantarnos. En tal sentido y como muestra de lo importante que es el no olvidar nuestra autentica valía, debemos buscar porque siempre habrá alguien que nos ayude y que nos recuerdo lo importante que somos, cada uno en su lugar y tiempo. He aquí una historia muy ilustrativa en el sentido dicho.

"Alfredo, con el rostro abatido de pesar se reúne con su amiga Marisa en un bar a tomar un café.
Deprimido descargó en ella sus angustias...que el trabajo, que el dinero, que la relación con su pareja, que su vocación...todo parecía estar mal en su vida.

Marisa introdujo la mano en su cartera, sacó un billete de 50 dólares y le dijo:
- Alfredo, quieres este billete ?
Alfredo, un poco confundido al principio, inmediatamente le dijo:
- Claro Marisa...son 50 dólares, quién no los querría ?
Entonces Marisa tomó el billete en uno de sus puños y lo arrugó hasta hacerlo un pequeño bollo. Mostrando la estrujada pelotita verde a Alfredo volvió a preguntarle:
- Y ahora igual lo quieres ?
- Marisa, no sé qué pretendes con esto, pero siguen siendo 50 dólares, claro que los tomaré si me lo entregas.
Entonces Marisa desdobló el arrugado billete, lo tiró al piso y lo restregó con su pie en el suelo, levantándolo luego sucio y marcado.
- Lo sigues queriendo ?
- Mira Marisa, sigo sin entender que pretendes, pero ese es un billete de 50 dólares y mientras no lo rompas conserva su valor...

- Entonces Alfredo, debes saber que aunque a veces algo no salga como quieres, aunque la vida te arrugue o pisotee, SIGUES siendo tan valioso como siempre lo hayas sido...lo que debes preguntarte es CUANTO VALES en realidad y no lo golpeado que puedas estar en un momento determinado.
Alfredo se quedó mirando a Marisa sin decir palabra alguna mientras el impacto del mensaje penetraba profundamente en su cerebro.
Marisa puso el arrugado billete de su lado en la mesa y con una sonrisa cómplice agregó:
- Toma, guárdalo para que te recuerdes de esto cuando te sientas mal...pero me debes un billete NUEVO de 50 dólares para poder usar con el próximo amigo que lo necesite !!"

Cuántas veces dudamos de nuestro propio valor, de que realmente MERECEMOS MAS y que PODEMOS CONSEGUIRLO si nos lo proponemos ? Claro que el mero propósito no alcanza...se requiere de la ACCIÓN para lograr los beneficios. Yo sé que se puede y que existen innumerables caminos para conseguirlo.

sábado, 30 de enero de 2010

La riqueza

Es muy extendida la creencia de que la riqueza da la felicidad. Yo particularmente no estoy del todo conforme con esta afirmación. Es cierto que la riqueza, bajo determinado prisma, puede facilitar el llevar una vida desahogada y placentera, con lujos y caprichos... pero es esta felicidad. Desde un punto de vista materialista evidentemente si, pero si nos fijamos en una visión más espiritual evidentemente no es suficiente, y no solo no es suficiente si no que en ocasiones las posesiones materiales hacen que nos olvidemos de aspectos realmente importantes y fundamentales. El apego en ocasiones es una pesada losa que nos proporciona placer pero nos aisla de los demás, hace que nos volvamos egocéntricos y que solo nos veamos a nosotros mismos.

"Se cuenta que una vez un hombre muy rico fue a pedirle un consejo a un rabino.

El rabino lo tomó de la mano, lo acercó a la ventana y le dijo:


- Mira.

El rico miró por la ventana a la calle.El rabino le preguntó:

- ¿Qué ves?.

El hombre le respondió:

- Veo gente.

El rabino volvió a tomarlo de la mano y lo llevó ante un espejo y le dijo:

- ¿Qué ves ahora?.

El rico le respondió:

-"Ahora me veo yo".

-"¿Entiendes?, dijo el rabino.En la ventana hay vidrio y en el espejo hay vidrio. Pero el vidrio del espejo tiene un poco de plata. Y cuando hay un poco de plata uno deja de ver gente y comienza a verse solo a sí mismo".


Si tenemos la suerte de poseer bienes materiales y podemos disfrutar de ellos, estupendo. Estamos en el derecho y deber de gozar de los mismos. Pero ojo, esto no debe ofuscarnos y volvernos ciegos a las demás cuestiones fundamentales que tiene la vida y que en definitiva nos van a proporcionar la verdadera felicidad

viernes, 29 de enero de 2010

Apariencias

"Dos Ángeles de viaje se detuvieron para pasar la noche en la casa de una familia adinerada.

La familia era ruda y le negó a los ángeles quedarse en el cuarto de huéspedes de la mansión, en cambio les dieron un espacio pequeño en el sótano frío.

Cuando ellos hicieron su cama en el suelo duro, el ángel más viejo vio un agujero en la pared y lo reparó. La noche siguiente el par de ángeles fue a descansar en la casa de un pobre granjero muy hospitalario y su esposa; después de compartir la humilde comida, la pareja de granjeros le cedió
su cuarto a los ángeles para que puedan descansar bien.

Cuando el sol surgió a la mañana siguiente los ángeles encontraron al granjero y su esposa llorando. Su única vaca, cuya leche había sido su sólo ingreso, yacía en el campo. El ángel más joven se asombró y le preguntó al más viejo cómo pudo permitir que esto ocurriese.....

-El primer hombre tenía todo, y todavía tu lo ayudaste... La segunda familia tenía muy poco y estaba dispuesta a compartir todo... ¡Y tú permitiste que la vaca se les muriese...!

-Las cosas no son siempre lo que parecen, contestó el más viejo. Cuando nosotros nos quedamos en el sótano de la mansión, noté por el agujero de la pared que había muchos sacos de oro en la habitación vecina. Como el dueño se obsesionó con su avaricia y no era capaz de compartir su fortuna, yo le sellé la pared para que nunca más los vuelvan a encontrar.

- Y anoche, cuando nos fuimos a dormir a la cama de los granjeros, vino el ángel de la muerte para llevarse a su esposa, yo le di en cambio la vaca....Las cosas no siempre son como parecen."



A veces esto es exactamente lo que pasa, todo en la vida tiene su porqué; a veces nos cuesta encontrarlo y otras veces le damos la espalda. Nada, en definitiva, es aleatorio... siempre hay una razón, en ocasiones evidente y en otras oculta.